El papel de la competencia desleal.

¿Cuál es la necesidad de hablar sobre competencia desleal si “para todos sale el sol”? 

Cuando se expone o se habla de actos desleales en el comercio, automáticamente surge la excusa de la ideología “para todos sale el sol”. Y sí, en efecto, el sol sale para todos… para quienes actúan con honestidad. Culturalmente, parece que quien alza la voz o se defiende frente a estos actos es castigado socialmente, como si hacerlo implicara que no cree en el éxito compartido. Pero señalar prácticas desleales no es sinónimo de egoísmo, sino de proteger lo que legítimamente se ha construido.

Sí, la competencia desleal existe en México, y no solo en el contexto de las marcas, sino en el ámbito de la propiedad industrial y comercio en general. Aquí me enfocaré en las marcas: te explicaré qué es la competencia desleal, cuál es su fundamento legal y compartiré algunas recomendaciones prácticas.

¿Qué es la competencia desleal?

En palabras sencillas,  se refiere a aquellos actos contrarios a los usos honestos en materia comercial, cuyo objetivo es obtener una ventaja indebida en el mercado. A diferencia de la infracción de marca, que se centra en el uso no autorizado de un signo idéntico o similar a uno registrado, la competencia desleal puede configurarse aún sin un derecho constituido, siempre que exista un uso legítimo, reconocimiento en el mercado o una afectación comprobable.

En términos más técnicos, el Convenio de París, del cual México es parte, lo define en su artículo 10 bis como todo acto contrario a los usos honestos en materia industrial o comercial. Establece como actos prohibidos los siguientes: cualquier acto capaz de crear confusión, por cualquier medio, respecto del establecimiento, los productos o la actividad de un competidor; aseveraciones falsas, en el ejercicio del comercio, capaces de desacreditar al establecimiento, los productos o la actividad de un competidor; e indicaciones o aseveraciones que puedan inducir al público a error sobre la naturaleza, el modo de fabricación, las características, el uso o la cantidad de los productos. Asimismo, el TMEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), en su Capítulo 20, reconoce la importancia de combatir la competencia desleal como parte de la protección efectiva de los derechos de propiedad intelectual.

En México, el Código de Comercio, en su artículo 6 Bis, establece que los comerciantes deberán actuar conforme a los usos honestos en materia industrial o comercial y abstenerse de realizar actos de competencia desleal. Además, la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI), en su artículo 386, fracción XXIV, establece lo siguiente: “Usar la combinación de signos distintivos, elementos operativos o de imagen, que permitan identificar productos o servicios iguales o similares en grado de confusión a otros protegidos por esta Ley y que por su uso causen o induzcan al público a creer o suponer una asociación inexistente con quien acredite el derecho.”

Lo anterior abre la puerta a la protección del trade dress, donde no solo la marca tiene peso, sino la combinación de elementos distintivos que se vuelven característicos de un negocio determinado.

Un ejemplo frecuente se da en el comercio electrónico y en redes sociales, donde la línea entre “inspiración” y copia se cruza fácilmente. Es común ver que se replican nombres, elementos visuales, campañas o incluso hasta copy de marca. Aunque estos actos no infrinjan una marca registrada en términos estrictos, pueden combatirse legalmente bajo el marco de la competencia desleal.

Así que, aunque pueda parecer un tema lejano o poco regulado, la competencia desleal sí existe y ocurre en todos los niveles del comercio: desde MiPyMEs hasta grandes empresas transnacionales. Mucho más seguido de lo que imaginamos.

Recomendaciones clave para emprendedores: 

  1. No esperes a tener un problema para protegerte. Aunque la competencia desleal puede configurarse sin registro, te recomendamos proteger de forma estratégica todos los signos distintivos de tu negocio. Registra todo lo registrable. 
  2. Monitorea constantemente tu entorno digital. Presta atención a tus competidores y al uso de tus signos distintivos en redes, marketplaces, sitios web y anuncios. 
  3. Cuida tu reputación digital. Tu presencia en línea es también parte de tu negocio. Construir comunidad, generar confianza y posicionarse de forma clara te protege. Actúa ante cualquier señal de riesgo. 
  4. No subestimes pequeños indicios. Si algo te parece desleal, documenta, consulta y toma medidas. A veces, una advertencia legal oportuna resuelve más que un litigio.

En conclusión, proteger una marca es apenas el primer paso, su debida protección implica monitorear el mercado, comprender las prácticas desleales y conocer las herramientas disponibles para defenderte. En un mundo donde las marcas trascienden fronteras y plataformas, la competencia desleal es una pieza clave en tu estrategia de protección comercial.

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