
No basta con simplemente agregar el símbolo ® o indicar que una marca está registrada. Aunque esto pueda ser satisfactorio o visualmente atractivo, no es suficiente para garantizar la protección efectiva de la marca. Es importante recordar que una marca registrada tiene una función clara en el comercio, y no solo se trata de registrarla, sino también de utilizarla y, posteriormente, declarar ese uso.
En este artículo nos centraremos específicamente en la declaración de uso. Sin embargo, al hablar de uso, hay otros aspectos y consecuencias que pueden derivarse de no usar la marca de manera adecuada o de no contar con la evidencia suficiente de su uso ininterrumpido. También es crucial la fecha de primer uso que se indica en la solicitud de registro de marca.
¿Cuál es la finalidad de una marca?
El artículo 171 de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial define una marca como cualquier signo perceptible por los sentidos, que pueda representarse de manera que permita determinar con claridad el objeto de la protección, distinguiendo productos o servicios de otros de la misma especie o clase en el mercado.
De acuerdo con esta definición, podemos concluir que la finalidad principal de una marca es distinguir productos o servicios en el mercado.
¿Cómo se define el uso de una marca?
El artículo 62 del Reglamento de la Ley de Propiedad Industrial establece que una marca se considera en uso cuando los productos o servicios que distingue han sido introducidos al mercado, ya sea en el comercio nacional o internacional, en una cantidad y forma que correspondan a los usos y costumbres comerciales. Además, se considera que está en uso si se aplica a productos destinados a la exportación.
¿Qué es una declaración de uso?
El artículo 233 de la misma ley establece lo siguiente:
“Una marca deberá usarse en territorio nacional, tal como fue registrada o con modificaciones que no alteren su carácter distintivo.”
Esto implica que la marca debe usarse exactamente como fue registrada, sin realizar modificaciones que afecten su distintividad. Es común que las empresas modifiquen su identidad visual con el tiempo sin realizar los registros correspondientes, lo que puede generar problemas legales si no se usa la marca de manera correcta.
El artículo continúa:
“El titular de una marca deberá declarar su uso real y efectivo, especificando los productos o servicios a los que se aplica, y acompañar el pago de la tarifa correspondiente. La declaración deberá presentarse ante el Instituto dentro de los tres meses siguientes al tercer aniversario del registro.”
Esto establece claramente el periodo de tiempo para presentar la declaración de uso, que debe realizarse dentro de los tres meses posteriores al tercer aniversario del registro.
“El alcance de la protección del registro continuará sólo para aquellos productos o servicios sobre los cuales se haya declarado el uso.”
Este punto nos indica que solo debemos declarar el uso para aquellos productos o servicios donde realmente estemos utilizando la marca. Muchas veces, los registros de marcas incluyen descripciones muy amplias de los productos o servicios, pero solo debemos declarar aquellos que realmente están en uso.
“Si el titular no declara el uso, el registro caducará de pleno derecho, sin que sea necesario hacer una declaración por parte del Instituto.”
La parte más importante de este artículo es que si no se declara el uso en tiempo y forma, el registro caducará automáticamente. Es importante destacar que este requerimiento aplica a marcas concedidas a partir del 10 de agosto del 2018, para las marcas concedidas antes de esta fecha, deben presentar su declaración de uso junto con la renovación.
Beneficios de contar con este requerimiento en nuestro sistema de marcas:
- Facilita la disponibilidad de marcas no utilizadas: Permite liberar marcas que ya no se están usando para que otras empresas puedan registrarlas.
- Brinda mayor certeza jurídica: Ayuda a asegurar que las marcas activas sean las que realmente están en uso, lo que proporciona un entorno más claro y seguro para el comercio.
- Mantiene el registro actualizado: Asegura que solo las marcas en uso permanezcan protegidas.
- Refuerza la función principal de una marca: Recuerda que una marca debe usarse efectivamente en el comercio para cumplir con su propósito de distinguir productos y servicios.
Comparación con otros países
En países como Estados Unidos, Canadá y España, también existe la declaración de uso, aunque con algunas particularidades:
- Estados Unidos: La declaración de uso se presenta seis meses después del aviso de concesión, así como en los quinto y sexto año después del registro, y luego en cada renovación (cada 10 años).
- Canadá: No se exige una declaración de uso.
- España: No hay un requerimiento formal de declarar el uso, a menos que se reciba una solicitud por parte de un tercero. Sin embargo, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) destaca la importancia del uso de la marca y proporciona un manual informativo sobre cómo probar el uso.
En resumen, no basta con registrar una marca; es crucial cumplir con su función principal, que es la distinción de productos y servicios. Si usas la marca, debes declarar su uso en el tercer año tras la concesión del registro. De lo contrario, perderás automáticamente los derechos sobre ella, y nadie quiere perder su marca.
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